Legislación sobre símbolos patrios

de la República Argentina

 Decreto N° 10.302


Buenos Aires, 24 de abril de 1944

CONSIDERANDO:

Que el Escudo, la Bandera y el Himno son símbolos de la soberanía de la Nación y de la majestad de su historia;

Que tienen caracteres establecidos por las primeras Asambleas Constitucionales y fueron consagradas por los próceres de la emancipación;
    
Que tales emblemas: Escudo, Bandera e Himno, sufren desde lejanos tiempos modificaciones caprichosas en los atributos y colores los primeros, así como los versos, ritmos y armonía del último;

Que las cuestiones fundamentales relacionadas con la versión auténtica del Himno, características del Escudo y de la Bandera, están dilucidadas a la luz de los más serios testimonios que remontan la investigación a sus mismos orígenes;
   
Que corporaciones académicas. Comisiones especiales, historiadores, y la prensa del país, han hecho estimables sugestiones que el Poder Ejecutivo toma en cuenta al fijar los arquetipos de los emblemas y reglamentar su uso, para que queden resguardados de hechos y alteraciones que pudieran profanarlos o desnaturalizarlos;
   
Que el Poder Ejecutivo resolvió por Decretos números 1.027, 5.256 y 6.628 de junio 19,13 y 26 de agosto de 1943, sobre la Bandera Oficial de la Nación, el tipo de Sol y la Banda que distingue al Jefe de Estado;
   
Que el Escudo de Armas de la Nación tiene origen en el Sello usado por la Soberana Asamblea General Constituyente de 1813, la que por decreto del 12 de marzo del mismo año, ordenó al Supremo Poder Ejecutivo lo usase “con solo la diferencia de la inscripción del círculo”;
   
Que existen ejemplares auténticos usados por la Asamblea de 1813;
   
Que al adoptarlo ahora como se encuentra diseñado en la documentación de la Asamblea, cree prudente el Poder Ejecutivo no entrar a considerar objeciones de carácter estético o de otras clases opuestas al Sello, y en especial a algunos de sus atributos, pues su reforma escapa a la facultades del Poder Ejecutivo, ya que son instituciones de carácter constitucional;
   
Que la Bandera Nacional creada por el General Belgrano el 27 de febrero de 1812, fue consagrada con los mismos colores “celeste y blanco”, por el Congreso de Tucumán, el 20 de julio de 1816 y ratificada por el mismo cuerpo en Buenos Aires, el 25 de febrero de 1818;
   
Que la sanción de 1818, consigna “azul” y agrega “en el modo y forma hasta ahora acostumbrado”, lo que para el General Mitre, autorizado intérprete en esta cuestión fundamental, significa que quedaba en todo su vigor lo anterior sobre el color, “que siendo regla le sirve de comentario”;
   
Que corresponde entonces tomar la expresión: “en el modo y forma hasta ahora acostumbrado”, no solo en cuanto a la forma del paño, sino al color que tuvo presente el soberano cuerpo de Tucumán, al expresar en 1816, inmediatamente de las palabras “celeste y blanca”: “de que se ha usado hasta el presente”;
   
Que no debe mudarse por otro el matiz impuesto por el benemérito creador de la enseña patria, al inaugurar la bandera en 1812 formada de “blanco y celeste”, “conforme a los colores de la escarapela nacional” que nos habría de distinguir de las demás naciones;
   
Que este matiz de azul (el celeste), que quiere decir azul claro como el del cielo, fue adoptado también por el General San Martín en 1817, al formar la enseña capitana que recogió la gloria del Ejército de los Andes;
   
Que felizmente concurre a esclarecer todas las dudas sobre el particular un documento histórico de valor decisivo, anterior a las leyes de 1816 y 1818, que traduce sin equívocos las expresiones oscuras: “de que se ha usado hasta el presente” y “en el modo y forma hasta ahora acostumbrado”;
   
Que en las instrucciones reservadas que el Director Supremo de las Provincias Unidas otorgó desde la Fortaleza de Buenos Aires, el 21 de septiembre de 1815, a los patriotas Brown y Bouchard, concediéndoles facultades para el Corso en el Pacífico, con el mandato de “exaltar la idea de la independencia”, se describe la forma y el color del Pabellón Nacional, que textualmente dice: “si se trabare algún Convate se tremolará al tiempo de él el  Pavellón de las Provincias Unidas, á saber, blanco en su Centro, y celeste en sus extremos al largo” (sic);
   
Que este documento, suscripto por el Director Alvarez Thomas y el Ministro de Guerra Marcos Balcarce, clausura la polémica sobre los colores del pabellón argentino y la forma que se encontraban distribuidos en la tela;
   
Que conviene recordar, para mayor satisfacción, que éstos son los colores con que se lee el parte de la batalla de Maypú, en la Gaceta de Buenos Aires, del 22 de abril de 1818: “tinta celeste sobre papel blanco”; los mismos que recuerda el ilustre General Paz en sus Memorias haber visto en el cuadro militar del Río Pasaje, en 1813, levantados por las pulcras manos de Belgrano;
   
Que estos colores están vinculados a la mejor tradición de España que nos dio su  religión, su genio y su lengua; colores que se cubrieron de gloria en las batallas fundadoras de la nacionalidad y prestaron su sombra propicia a la organización Civil de la República;
   
Que la letra y música del Himno Nacional fueron motivo de patrióticos debates y veredictos que fijaron y resolvieron con claridad las cuestiones suscitadas;
    
Que se ha demandado con acierto la estabilidad de una versión única del Himno y que se determina el carácter inalterable de los símbolos patrios a fin de poner término a la verdadera anarquía que existe para la ejecución del Himno Nacional y por la necesidad de que la enseña patria y el escudo formados a menudo de acuerdo a normas diferentes para el Ejército, para la Marina, para las escuelas o para las reparticiones nacionales, se ajuste definitivamente a un patrón único;
   
Que la letra de la canción patria está comunicada oficialmente por la Soberana Asamblea que la sancionó en pliego que custodia el Archivo General de la Nación y a cuyo texto corresponde atenerse;
   
Que con respecto al pleito de la música, existen pronunciamientos doctos que coinciden con el sentimiento popular, respecto de la versión musical más auténtica del Himno;
   
Que en razón de ellos, se acepta por el presente decreto las conclusiones de la Comisión presidida por el Rector de la Universidad de Buenos Aires en 1927, y que hizo suyas el Gobierno de la Nación, por Acuerdo de 25 de septiembre de 1928, adoptando la versión musical del maestro argentino Juan P. Esnaola, editada en 1860, como arreglo de la música del maestro Blas Parera y en el concepto compartido por la Nación, de que en el trabajo de Esnaola, nuestro Himno volvía a ser lo que fue;
   
Que por los motivos respetables invocados en el decreto del 30 de marzo de 1900, sobre omisión en el canto de algunas frases del texto de López, se confirma dicha decisión;
   
Que en cuanto a la Banda que distingue al jefe de Estado sancionada por la Soberana Asamblea en enero de 1814 y reformada por ley de la Bandera Mayor, corresponde confeccionarla fielmente con los colores, forma y distintivo establecidos en 1814 y 1818;
   
Que este Gobierno al dar vida y afirmar las tradiciones que encierran los símbolos de nuestra nacionalidad asegurándoles la pureza de sus mismos orígenes y el tratamiento reverente condigno, cumple con antiguos anhelos patrióticos e íntimas convicciones y satisface así una verdadera aspiración nacional;
   
Que estos emblemas, que son sagrados, irradian no sólo la sugestión religiosa del culto patriótico, cuya llama debe mantenerse viva, sobre todo en los países de inmigración como el nuestro, sino también, evocan los memorables acontecimientos de nuestra historia y las glorias que la tradición recuerda a través de los tiempos, para hacer “eternos los laureles que supimos conseguir”;
   
Que al suscribir este decreto el Superior Gobierno confirma los conceptos de soberanía, que nos dicta la historia y que inscribió el Sable Corvo de Chacabuco, Maypú y Lima y a que el Pueblo Argentino, invocado en la Canción Patria, le presta la más pura emoción de su vida de generación en generación;

Por todo ello,

El Presidente de la Nación Argentina, en Acuerdo General de Ministros,

DECRETA

Artículo 1 – Ténganse por patrones de los símbolos nacionales los ejemplares y textos mencionados en los considerandos de este decreto, y cuyas reproducciones auténticas corren agregados al expediente número 19.974-F-1943.

Artículo 2 – La Bandera Oficial de la Nación es la bandera con sol aprobada por el “Congreso de Tucumán” reunido en Buenos Aires el 25 de febrero de 1818. Se formará según lo resuelto por el mismo Congreso el 20 de julio de 1816, con los colores “celeste y blanco”  con que el General Belgrano creó el 27 de febrero de 1812 la primera enseña patria. Los colores estarán distribuidos en tres fajas horizontales, de igual  tamaño, dos de ellas celestes y una blanca en el medio. Se reproducirá en el centro de la faja blanca, de la bandera oficial, el sol figurado de la moneda de oro de ocho escudos y de la de plata de ocho reales que se encuentra grabado en la primera moneda argentina, por Ley de la Soberana Asamblea General Constituyente del 13 de abril de 1813, con los treinta y dos rayos flamígeros y rectos colocados alternativamente y en la misma posición que se observa en esas monedas. El color del Sol será el amarillo del oro.

Artículo 3 – Tienen derecho a usar la Bandera Oficial, el Gobierno Federal, los Gobiernos de las Provincias y Gobernaciones. Los particulares usarán solamente los colores nacionales en forma de bandera, sin sol, de escarapela o de estandarte, debiéndose rendir siempre el condigno respeto.

Artículo 4 – La banda que distinga al jefe de Estado, autorizada por la Asamblea Constituyente de la reforma del Estatuto Provisorio del Gobierno, de 26 de enero de 1814 y alcanzada por la distinción de 25 de febrero de 1818, ostentará los mismos colores en igual posición y el sol bordado de oro de la Bandera Oficial. Esta insignia terminará en una borla de oro sin ningún otro emblema.

Artículo 5 – En adelante se adoptará como representación del Escudo Argentino, la reproducción del Sello que usó la Soberana Asamblea General Constituyente de las Provincias Unidas del Río de la Plata, el mismo que ésta ordenó en sesión del 12 de marzo de 1813, usase el Poder Ejecutivo.
Se reserva y usará como gran Sello de la Nación, el diseño del Sello de la Asamblea de 1813, es decir, conservando la región coronaria comprendida entre las dos elipses de la figura.

Artículo 6 – Adóptase como letra oficial del Himno Argentino, el texto de la canción compuesta por el diputado Vicente López, sancionado por la Asamblea General Constituyente, el 11 de mayo de 1813, y comunicado con fecha 12 de mayo del mismo año, por el Triunvirato al Gobernador Intendente de la provincia. Para el canto se observará lo dispuesto por el Acuerdo de 30 de marzo de 1900.

Artículo 7 – Adóptase, como forma auténtica de la música del Himno Argentino, la versión editada por Juan P. Esnaola en 1860, con el título Himno Nacional Argentino. Música del maestro Blas Parera”. Se observarán las siguientes indicaciones: 1) en cuanto a la tonalidad, adoptar la de Si bemol que determina para la parte del canto el registro adecuado a la generalidad de las voces; 2) reducir a una sola vez la parte del canto; 3) dar forma rítmica al grupo correspondiente a la palabra “vivamos”; 4) conservar los compases que interrumpen la estrofa, pero sin ejecutarlos. Será ésta en adelante, la única versión musical autorizada para ejecutarse en los actos oficiales, ceremonias públicas y privadas, por las bandas militares, policiales y municipales y en los establecimientos de enseñanza del país.
El Poder Ejecutivo hará imprimir el texto de Esnaola y tomará las medidas necesarias para su difusión gratuita o en forma que impida la explotación comercial del Himno.

Artículo 8 – Por el Ministerio del Interior se reglamentará el tratamiento y uso de estos símbolos; se reproducirán los tipos y modelos que se adoptan y depositarán en el mismo Departamento.
Por el mismo Ministerio se dispondrá la impresión de un volumen con trascripción del presente Acuerdo, el decreto reglamentario que se ordena, los modelos y textos respectivos, con antecedentes y referencias históricas y legislativas que contribuyan a ilustrarlo.

Artículo 9 – Quedan derogadas todas las disposiciones que se opongan a este decreto.

Artículo 10  - Comuníquese, publíquese en el Boletín Oficial, dése al Registro Nacional y archívese.

EDELMIRO J. FARRELL


Ley 23.208


Del 25 de julio,  promulgada por Decreto N° 1541 del 16 de agosto de 1985

Artículo 1 – Tienen derecho a usar la Bandera Oficial de la Nación, el Gobierno Federal, los Gobiernos provinciales y del Territorio Nacional de la Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, así como los particulares, debiéndosele rendir siempre el condigno respeto y honor.

Artículo 2 – Derógase el artículo 2 del decreto de fecha 25 de abril de 1884; el artículo 3 del decreto 1027/43 de fecha 19 de junio de 1943, y el artículo 3 del decreto 10.302/44, de fecha 24 de abril de 1944.

 


NORMAS SOBRE LAS CARACTERÍSTICAS, TRATAMIENTO Y USO DE LOS SÍMBOLOS NACIONALES

Resolución  Nº1635/78


VISTO la necesidad de actualizar las normas que regulan el tratamiento y uso de los símbolos nacionales en los establecimientos educativos y

CONSIDERANDO:

Que no existe una recopilación ordenada de dichas normas para el ámbito de este Ministerio;

Que el grupo de trabajo creado por la resolución Ministerial Nº 383/77, ha elaborado a esos efectos un proyecto de recopilación de normas sobre las características, tratamiento y uso de los símbolos nacionales;

Que en las especiales circunstancias que vive el país es necesario que las mismas sean difundidas:
Por el ello,

El Ministerio de Educación y Cultura

RESUELVE:

1º.- Aprobar las Normas sobre las características, tratamiento y uso de los símbolos nacionales que como Anexo I forman parte de la presente Resolución.

2º.- Determinar que las normas aprobadas precedentemente deberán aplicarse en todos los establecimientos educativos de nivel primario, secundario y terciario no universitario, oficiales y privados incorporados a la enseñanza oficial dependiente de este Ministerio.

3º.- Disponer su impresión en cantidad suficiente para ser distribuidas en todos los establecimientos oficiales y privados incorporados, dependientes de este Ministerio.

4º.- Encomendar al Centro de Documentación e Información educativa la adopción de las medidas pertinentes para la correspondiente impresión y difusión.

5º.- Establecer que los rectores o directores de los establecimientos educativos oficiales y privados incorporados a la enseñanza oficial deberán velar por el estricto cumplimientos de las presentes normas.

6º.- Regístrese, comuníquese y archívese.
                                                    Gral. Div. Albano E. Harguindeguy
                                                             Ministro del Interior
                                                    e Interino de Educación y Cultura


ANEXO I
NORMAS SOBRE TRATAMIENTO Y USO DE LOS SÍMBOLOS NACIONALES

A - INTRODUCCIÓN

El desconocimiento, pérdida o menoscabo del respeto y veneración que se debe a los Símbolos Nacionales son una grave problemática subyacente: el deterioro sufrido por el país en sus diversos aspectos e instituciones, en períodos que son de público conocimiento.
La institución educativa ha sido alcanzada y afectada por la prédica de nefastas tendencias ideológicas cuyo objetivo es la destrucción progresiva de los principios y valores que sustentan y definen la argentinidad con el propósito de lograr su aniquilamiento y sustitución por concepciones despersonalizantes, materiales y antinacionales.
Los Símbolos Nacionales son la exteriorización representativa de todo lo que constituye, caracteriza y define a la Nación y la identifican como tal en el contexto mundial.
Como consecuencia del deterioro señalado resultante de la acción ideológica disolvente se observan omisiones y transgresiones a las normas que rigen el tratamiento y respeto que se debe a los Símbolos Nacionales.
La irrespetuosidad o irreverencia a los Símbolos Nacionales en sus diversas formas y grados implican un ataque a la esencia misma de la argentinidad, a su tradición histórico-cultural, a sus principios y valores fundamentales; un ultraje a sus próceres y a las generaciones de argentinos que durante más de un siglo y medio han contribuido a forjarla; una lesión al sentimiento patriótico; un agravio a la Patria.
Por tanto se impone la necesidad de neutralizar totalmente las secuelas del accionar ideológico disociante y tendencioso; reparar el deterioro formativo; salvaguardar y perpetuar la esencia de la Nación representada en sus Símbolos.
El país ha confiado, específicamente, a las instituciones educativas y sus docentes la patriótica misión de formar en sus principios y valores a la niñez y juventud para ellas sean su mejor testimonio y medio de perpetuación.
En consecuencia, el personal directivo y docente debe asumir plenamente la responsabilidad de la importante función que la Nación le ha delegado y con la que se ha comprometido al ingresar en el ejercicio de la docencia.
El ejercicio de la docencia debe ser prédica y acción formativa patriótica permanente. El docente ha de ser modelo de patriotismos para los educandos y requerir de estos en todo momento la respuesta debida: un comportamiento acorde con la prédica y ejemplo dados y con la práctica formal respectiva  realizada en el ámbito del establecimiento educativo.

B – BANDERA NACIONAL

1.- Características:
     Bandera de Ceremonia.
La Bandera Nacional para uso de los establecimientos educativos dependientes del Ministerio de Educación y Cultura a emplearse en actos públicos será la bandera aprobada el 25 de febrero de 1818 por el Congreso de Tucumán reunido en Buenos Aires y tendrá las siguientes características:
-    Color: celeste y blanco, distribuidos en tres franjas horizontales, de igual tamaño, dos de ellas celestes y una blanca en el medio. Se reproducirá el sol en el centro de la franja blanca.
-    Material: de tela, gros de seda, en paño de doble confección, lisa o con costura sin fleco alguno en su contorno ni emblemas. Llevará el sol bordado en una faz y adherido en la otra, sin ninguna inscripción en el paño.
-    Dimensiones: la  bandera tendrá un metro con cuarenta centímetros de largo por noventa centímetros  de ancho, correspondiendo a cada franja treinta centímetros. En el lado destinado a la unión con el asta llevará un refuerzo de tela resistente a la que estarán cosidas cada treinta centímetros dos cintas de tejido fuerte de quince centímetros de largo cada una, de color blanco, destinadas a unir la bandera con el asta.
-    Sol: será el figurado de la moneda de ocho escudos y de la de plata de ocho reales, que se encuentra grabado en la primera moneda argentina por la Ley de la Soberana Asamblea General Constituyente de las Provincias Unidas del Río de la Plata del 13 de abril de 1813, con los treinta y dos rayos flamígeros y rectos colocados alternativamente y en la misma posición que se observa en esas monedas. El color del sol será el amarillo de oro. El sol será bordado en relieve sin relleno, tendrá diez centímetros de diámetro en su interior y veinticinco centímetros en sus rayos.
-    Asta: será de madera de “guayahiví” u otra similar de dos piezas desarmable, lustrada, color natural, con un largo de un metro cada pieza, y un diámetro de tres y medio centímetros; llevará cuatro grapas colocadas a treinta centímetros de distancia entre ellas, en las que irán las cintas anteriormente indicadas.
-    Corbata: será de iguales colores que la bandera, de cincuenta centímetros de largo por diez de ancho, y llevará como ornato fleco de gusanillo de siete centímetros de largo, y como única inscripción el nombre y número de establecimiento, localidad o jurisdicción a la que pertenece, bordado en letras mayúsculas de oro, de seis centímetros de altura. Cuando la inscripción fuera muy extensa será de cinco centímetros.
-    Tahalí: será de terciopelo de seda con iguales colores que la bandera, de diez centímetros de ancho, terminando en una cuja forrada con los mismos colores.
-    Moharra: será de acero, de veinte centímetros de largo llevando como base una media luna que medirá de vértice a vértice doce centímetros.
-    Regatón: será de acero de diez centímetros de largo.

b)  Bandera de izar:
La Bandera Nacional que se ice en el frente del edificio escolar y en los mástiles será la nacional, de lanilla con un refuerzo de tela resistente color blanco, cosido en su borde destinado a unirla con el asta. Las dimensiones de esta Bandera guardarán entre sí la razón ½ y las del sol serán 2/5 entre los dos diámetros y de 5/6 entre el diámetro mayor y el ancho de la franja.

c)  Bandera de ornato:
Para la ornamentación de los locales escolares se usarán los colores nacionales en forma de bandera, sin sol; de escarpelo o de estandarte o gallardete. Estas ornamentaciones no podrán ser colocadas nunca a mayor altura que la bandera nacional.

2.- Tratamiento y uso
En todo momento se rendirá a la Bandera Nacional el máximo honor como afirmación de educación patriótica, dando el ejemplo el personal del establecimiento que suspenderá toda tarea u ocupación a su paso, para rendirle el homenaje que se le debe.
En todos los actos la Bandera Nacional será conducida, izada y arriada por los alumnos, tanto la bandera de ceremonia como la del frente del edificio o la del mástil.
Cuando el establecimiento cuente con mástil se realizarán simultáneamente las ceremonias de izar y arriar las banderas en el frente del edificio y en el mástil por comisiones de alumnos: Los alumnos formarán dando frente al mástil. Cuando por razones climáticas los alumnos no puedan hacerlo, se pondrán de pie en el lugar en que se encuentren dando frente al lugar de la ceremonia.
Para la designación de los alumnos que tendrán el honor de izar, arriar, conducir o acompañar a la Bandera Nacional se tendrán en cuenta los esfuerzos hechos por los mismos para sobresalir en conducta y aplicación o para mantener las condiciones sobresalientes alcanzadas. Se recomienda que se otorguen esos honores alternativamente a los alumnos de todos los cursos o grados.
Los alumnos no podrán renunciar a este honor por razones de carácter religioso o de cualquier otra índole que invocaren. MODIFICADO EN 1984

a)    Izamiento y arrío
La ceremonia del saludo a la bandera (izamiento o arrío) será realizada, dentro de lo posible, con la presencia de todo el personal del establecimiento. En los actos de izamiento y arrío de la bandera se alternarán el canto con la recitación. Convendrá que algún día de todas las semanas se destine al canto reglamentario, la Canción “Aurora” o el “Saludo a la Bandera” si no se hace diariamente. Existen oraciones a la bandera que conviene que reciten total o fragmentariamente los alumnos. Se deberá sincronizar la duración del canto o recitación con el tiempo que se emplea en izar o arriar la bandera en el mástil.
La participación directa de los alumnos en los actos y homenajes a la Bandera Nacional no debe omitirse sustituyéndola con música, canto o recitado impresos en discos y transmitidos por altavoces. Los actos de izamiento y arrío de la bandera se realizarán de la siguiente forma:

Días hábiles:
-    Locales en los que las actividades escolares abarcan dos turnos de un solo establecimiento o de dos establecimientos: el izamiento y el arrío se hará, respectivamente, al iniciar las clases del turno de la mañana y al terminar las del turno de la tarde.
-    Locales en los que las actividades se realizan en un solo turno: el izamiento y el arrío se harán al iniciar y terminar, respectivamente, las tareas del día.
-    Locales en los que las actividades escolares abarcan tres turnos diurnos:
El izamiento y el arrío se efectuarán respectivamente en el turno de la mañana y de la tarde. En el turno intermedio la ceremonia del saludo se hará sin efectuar izamiento o arrío.
La bandera debe estar preparada previamente para su izamiento, debidamente enganchada en la driza sin que toque el suelo, o puede ser llevada por los alumnos en presencia del establecimiento formado hacia el mástil. En este caso la llevará un alumno sobre sus brazos extendidos al frente.

Al arriar la bandera será recogida por un alumno con los brazos extendidos y, sin plegarla, la trasladará al lugar en que se guarda.
    
Domingos y feriados: Los domingos, feriados, incluso en los períodos de vacaciones, la bandera del frente del edificio se izará a las ocho  y se arriará a las dieciocho. Esta obligación corresponde, rotativamente, al personal directivo, docente, administrativo y de maestranza y a los alumnos de los cursos o grados superiores del establecimiento. El arrío deberá hacerse  todos los días a la hora establecida y por ninguna circunstancia se mantendrá izada durante la noche.

b)    Bandera a media asta
La Bandera se colocará a media asta cuando así lo disponga el Superior Gobierno de la Nación. Para ello se la izará al tope, se la mantendrá un  instante y luego se la bajará hasta el lugar correspondiente.
Para arriarla se la elevará al tope, y después de tenerla un instante en esa posición se la arriará. Los días 25 de Mayo, 20 de Junio, 9 de Julio y 17 de Agosto la bandera se izará al tope aunque coincida con períodos de duelo nacional.
La canción o recitado se efectuará al izarla hasta que la Bandera llegue al tope. Mientras se baje a la media asta se guardará silencio.
Al arriarla se permanecerá en silencio mientras se iza al tope y desde ese instante se comenzará el canto o recitado.
Durante las vacaciones se cumplirán las disposiciones referidas a la bandera a media asta.

c) Actos escolares con suspensión de clases:
-    Cuando el acto comience con el horario de la iniciación de la actividad escolar: se efectuará el izamiento en la forma indicada para los días hábiles.
-    Cuando el acto comience después de ese horario: el izamiento de la Bandera del frente del edificio se efectuará en la forma indicada para los domingos y días feriados. La del mástil al iniciarse el acto escolar. La Bandera será llevada al pie del mástil por un alumno y dos escoltas, y atada en la driza. Después de la entrada de la bandera de ceremonia se procederá a su izamiento.

En ambos casos se arriará del mástil a la terminación del acto, y la del frente del edificio a las dieciocho.

c)    Actos escolares en el local del establecimiento

Al iniciar el acto:
Formados los alumnos del establecimiento y con la presencia de todo el personal, se recibirá la bandera de ceremonia de pie y con un aplauso, la que llegará acompañada por dos escoltas.
En la marcha, el abanderado llevará la bandera apoyada sobre el hombro derecho, tomando con la mano del mismo lado el asta y la parte inferior del paño. Al colocarla en la cuja también la sostendrá con la mano derecha y al apoyar el asta en el suelo, el regatón tocará la punta del pie derecho, del lado exterior, y será tomada con la mano del mismo lado, en forma tal que el abanderado no quede oculto.
Cuando el acto se realice en un salón alejado del mástil, en el momento de izar la bandera se colocará la de ceremonia en la cuja y todos los asistentes permanecerán de pie.

Durante el acto:
El abanderado y los dos escoltas se colocarán en lugar destacado, a la derecha, de manera que quienes actúen no den nunca la espalda a la bandera. Se entiende por derecha, siempre, la derecha del abanderado y no la del público. El abanderado precederá a los dos escoltas, los que estarán ubicados a un metro de él e idéntica distancia entre sí, formando los tres un triángulo equilátero.
Al izar la bandera en el frente del edificio o en el mástil, y al entonar el Himno Nacional o el de algún otro país, el abanderado colocará la bandera en la cuja. Cuando se entone cualquier otra canción patriótica o marcha, el abanderado mantendrá la bandera con el asta vertical y apoyada en el suelo.
Cuando se desfile ante la bandera, el abanderado la colocará en la cuja, los alumnos pasarán dando su derecha a la bandera y dirigirán la vista hacia ella.

Al terminar el acto:
Si no se hace desfile, se procederá a retirar la bandera de ceremonia antes de salir los alumnos, para lo cual el abanderado y ambos acompañantes se dirigirán hasta el lugar donde se guarda, despedida con los aplausos de los asistentes. Allí la recibirá un miembro del personal. Retirada la Bandera de Ceremonia se procederá a arriar las del mástil y del frente del edificio, si correspondiere. Si se hace desfile, todos los alumnos lo harán ante la bandera, y cada curso o grado volverá a colocarse en el lugar que tenía durante el acto; terminado el desfile se procederá como en el caso anterior.
Si el local no permitiera el desfile y la colocación de los cursos o grados en la forma antes mencionada, un grupo de alumnos escoltará la bandera y los demás formarán calle para el paso de la misma.
Por ningún motivo el abanderado y los acompañantes quedarán solos en el lugar del acto a la terminación del mismo.
Retirada la bandera de ceremonia se procederá como en el caso anterior.
El abanderado y los escoltas serán instruidos respecto del manejo de la bandera. Los escoltas solo harán guardia, no tocarán la bandera.
El abanderado es el único responsable de la conducción y movimiento de la bandera; los escoltas actuarán solamente en casos de extrema necesidad. Es necesario prever el reemplazo del abanderado por el primer o segundo escolta en eventual caso de indisposición de aquéllos, como asimismo disponer la presencia de un docente responsable de esos alumnos para que actúe en función de apoyo en los cambios.
El abanderado y los escoltas no podrán ser reemplazados por otros alumnos para la recepción de premios o distinciones, lectura de trabajos o intervención en actividades especiales. Por ninguna causa podrán renunciar a su condición de abanderado o escolta, salvo en el caso señalado de indisposición.
Cuando concurran abanderados de otros establecimientos, las banderas con sus escoltas se colocarán en el lugar destinado a las mismas, antes de entrar la bandera de ceremonia del establecimiento, y se retirarán escoltándola al terminar el acto. En el momento de entrar la bandera de ceremonia, las banderas de los establecimientos invitados serán colocadas en la cuja.

e)   Actos fuera del local escolar

Con la intervención de todo el establecimiento o parte de él:
El abanderado y sus escoltas presidirán las columnas. La bandera será llevada en la forma determinada para la marcha.
Al paso de  otra bandera, ambas serán colocadas en la cuja. En los casos que se hallen presentes las Fuerzas Armadas de la Nación, el abanderado prestará atención a las voces de mando del jefe de las tropas, ejecutando los movimientos que se ordenen.
En ningún caso el abanderado cambiará la posición de la bandera por propia voluntad.
En las misas de campaña o en los templos se colocará la Bandera en la cuja durante la Consagración y Elevación de las dos especies. Igual posición se adoptará en todos los actos de bendición.
Durante los sepelios, en el momento de pasar el féretro se llevará la bandera a la cuja, y sobre el hombro, en la marcha. En todos los casos los alumnos adoptarán las posiciones de firmes y descanso que adopte el abanderado.

Delegaciones

Cuando deban concurrir fuera del establecimiento delegaciones compuestas del abanderado y los escoltas acompañados por un docente, la bandera será conducida desarmada, debiendo armarse en el lugar del acto. Terminado el acto, en el lugar que se indique, se procederá a desarmarla y enfundarla.

f)    Banderas de países extranjeros.
Las banderas de ceremonia de países extranjeros deberán ser de igual tamaño y material que el establecido para la Bandera Nacional de Ceremonia.
Los establecimientos bautizados con nombres de países extranjeros y autorizados para tener bandera de ceremonia de dichas naciones, solamente harán presentación de las mismas acompañando a la Bandera Nacional cuando se celebren en sus respectivos locales los aniversarios de esos países o en actos relacionados con festividades de los mismos.
Cuando el espacio lo permita, la Bandera Nacional y la extranjera entrarán en la misma línea (Bandera Nacional a la derecha), escoltadas cada una por sus escoltas.
Cuando el espacio no lo permita, entrará en primer término la Bandera Nacional con sus escoltas y luego la bandera extranjera con sus escoltas.
En todos los casos, la Bandera Nacional estará colocada a la derecha y la del país extranjero a la izquierda.
En la celebración de las efemérides argentinas, dichos establecimientos presentarán solamente la Bandera Nacional.
Tanto la Bandera Nacional como la de la nación extranjera irá acompañada por sus respectivas escoltas.
El establecimiento que lleve el nombre de un país extranjero se presentará con la bandera de esa nación en actos fuera del local, únicamente con orden o autorización previa de la Superioridad.
En los actos de recepción o cambio de una Bandera de Ceremonia de país extranjero, se procederá en la misma forma establecida para el cambio de la Bandera Nacional. Estos actos serán presididos por la bandera de ceremonia del establecimiento.

g)    Acto de recepción de la Bandera de Ceremonia o cambio de la misma
La Bandera de Ceremonia será recibida en acto solemne, de preferencia en el acto del Día de la Bandera, en presencia de todos los alumnos y al que se invitará a las autoridades, padres de los alumnos, instituciones culturales y vecinos en general. No se podrá realizar el 25 de Mayo ni el 9 de Julio.
La ceremonia se realizará conforme a las normas siguientes:
-    Presentación de la antigua bandera de ceremonia acompañada por el Vicedirector o quien lo reemplace.
-    Izamiento de la bandera en el mástil en la forma establecida.
-    Presentación de la bandera nueva, con su abanderado y escoltas, acompañada por el Director, la que será ubicada a la izquierda de la otra y a un metro de distancia.
-    Bendición: La bendición y recepción de la bandera se efectúa sin padrinos (Decreto del PEN del 16 de noviembre de 1937)
-    Discurso de entrega
-    Discurso de recepción por el rector o director.
-    Cambio de bandera:
-    El rector o director se colocará frente al abanderado y recibirá la nueva bandera. 
-    El rector o director se desplazará hacia la  izquierda  y  entregará  la nueva bandera al abanderado, y en ese momento éste entregará la antigua al otro abanderado.
-    La bandera antigua, con su nuevo y accidental abanderado y escolta, acompañada por el vicerrector o vicedirector será llevada del lugar del acto para ser guardada en el que se le destine.
-    Himno Nacional.
-    Desarrollo del programa.
Durante el cambio, bendición y retiro de la Bandera, todas las banderas de ceremonia que se encuentren en el lugar irán a la cuja. Mientras se realizan estas ceremonias, todos los asistentes permanecerán de pie.

h) Cambio de Bandera sin asta.
Se realizará conforme con las normas siguientes:
-    Presentación de la bandera de ceremonia acompañada por el vicerrector o vicedirector o quien lo reemplace.
-    Izamiento de la Bandera en el mástil.
-    Presentación de la Bandera nueva, la que será conducida en bandeja de plata, metal plateado o metal pulido, por el abanderado y escoltas y acompañada por el rector o director.
-    Se ubicará a la izquierda de la bandera de ceremonia y a un metro de distancia, pudiendo sostener la bandera durante el acto o depositarla sobre una mesa. En el primer caso, en el momento de cambio, el rector o director desatará la bandera antigua, que será recogida por uno de las escoltas, con los brazos extendidos y sin plegarla. El rector o director tomará la bandera nueva y la colocará en el asta en la forma de estilo.
-    El primer escolta entregará la bandera antigua a su abanderado y se procederá a su retiro acompañada por el vicerrector o vicedirector para ser guardada en el lugar que se le destine. En el segundo caso la bandera será recogida por el abanderado y se seguirá el mismo procedimiento.
-    Los establecimientos que no posean Bandera de Ceremonia en el acto de recepción de la misma, procederán en la siguiente forma:
-    Izamiento de la bandera en el mástil.
-    Presentación de la Bandera de Ceremonia con su abanderado y escoltas, acompañada por el rector o director, la que será ubicada en el lugar destacado a la derecha.
-    Bendición.
-    Discurso de entrega.
-    Discurso de recepción.
-    Himno Nacional.
-    Desarrollo del programa.

i)   Bandera en la cuja
Se colocará la bandera en la cuja únicamente en los siguientes casos:
-    Cuando se iza la bandera en el mástil.
-    Al entonar el Himno Nacional.
-    Al escuchar o entonar el himno de otro país.
-    Cuando se desfile ante la Bandera.
-    Cuando haya banderas de ceremonia invitadas, al entrar la bandera del establecimiento.
-    Al paso de la bandera.
-    En las misas durante la Consagración y Elevación de las dos especies.
-    En todos los actos de bendición.
-    Al paso del Presidente de la Nación, o cuando se desfile ante él.
-    En los sepelios, en el momento de pasar el féretro.
-    Cuando los alumnos de nivel primario realicen la Promesa de Lealtad a la Bandera Nacional.

j)  Bandera en el hombro:
Solamente se apoyará la bandera en el hombro cuando el abanderado se desplace.

k) Bandera en descanso:
En todo momento no consignado en los puntos anteriores, la bandera permanecerá en el asta, vertical y apoyada en el suelo, con el regatón tocando la punta del pie derecho (lado exterior) y será tomada con la mano del mismo lado en forma tal que el abanderado no quede oculto.

l) Bandera en desuso:
-    De Ceremonia: Se conservará en cofre, vitrina o en otro lugar apropiado como reliquia, con una tarjeta en la que constarán las fechas de recepción y retiro.
-    De izar: Cuando la bandera de izar deba retirarse por desgaste o deterioro, el rector o director procederá a su incineración en acto especial, de acuerdo con las siguientes normas:
-    Se realizará en recinto cerrado y con la mayor solemnidad.
-    Se anulará su carácter emblemático.
-    Se incinerará
-    Se labrará un acta que será firmada por la autoridad máxima del       establecimiento y dos testigos.

m) Actos de Asociaciones Cooperadoras y de ex alumnos:
En los actos que realicen las asociaciones cooperadoras y de ex alumnos, solamente se presentará la bandera si el establecimiento participa en los mismos en carácter oficial. Terminada la ejecución del Himno Nacional, la bandera será retirada y enfundada.

n) Bandera de los institutos incorporados a la enseñanza oficial:
La bandera de izar y de ceremonia de los institutos incorporados a la enseñanza oficial, se ajustarán en cuanto a las dimensiones y características a las que los establecimientos oficiales. Estos establecimientos izarán la bandera en los días hábiles obligatoriamente durante el horario escolar, siendo optativo en los días domingos, feriados y períodos de vacaciones. Las disposiciones sobre duelo nacional alcanzan a estos institutos durante el período de clases.

ñ) Juramento de la bandera:
La ceremonia escolar de juramento de la Bandera Nacional en todas las escuelas primarias dependientes del Ministerio de Educación y Cultura y las privadas fiscalizadas por la Superintendencia Nacional de la Enseñanza Privada, con período de funcionamiento de marzo a noviembre, se realizará el 20 de junio de cada año y el 27 de febrero en aquellas con período de septiembre a mayo, con el siguiente programa:
-    Himno Nacional.
-    Discurso alusivo por el director o quien lo reemplace en el cargo.
-    Jura de la bandera.
-    Saludo a la bandera cantado por todos los alumnos.
-    Marcha.
Los directores de los establecimientos harán jurar la Bandera Nacional, a los alumnos de 4º a 7º grados no lo hubieran hecho anteriormente, de acuerdo con la fórmula establecida. Los alumnos, en posición de firmes, contestarán: Sí, prometo.
En las escuelas y centros educativos para adultos, esta ceremonia se celebrará el último día hábil anterior al 20 de junio, con el mismo programa, tomándose el juramento a todos los alumnos que no lo hubieran hecho, excluyéndose de esta obligación a los alumnos de nacionalidad extranjera.

C – ESCUDO NACIONAL
1.- Características:
El Escudo Nacional será reproducción del sello usado por la Soberana Asamblea General Constituyente de las Provincias Unidas del Río de la Plata de 1813, cuyo uso fuera autorizado por ésta al Segundo Triunvirato en su carácter de Supremo Poder Ejecutivo mediante decreto del 12 de marzo de 1813.

a)    Dimensiones: Las dimensiones de los ejes del óvalo guardarán entre sí la razón 14/11.
b)    Sol: figurado, color oro, naciente tras la punta del campo superior de veintiún rayos visibles, diez flamígeros y once rectos, de longitud igual a siete octavos de diámetro de su parte central.
c)    Laurel: Rama izquierda, veintiuna hojas en el lado interior y veinte en el exterior, y la derecha, veintitrés en el interior y veinticinco en el exterior. Las ramas de laurel no se entrelazan sobre el sol aunque ocultan su parte inferior. Sus tallos se cruzan en la parte inferior del Escudo Nacional, enlazados por un moño de cinta con los colores de la Bandera Nacional.

2.- Tratamiento y uso
El Escudo no será usado como ornato.

D – HIMNO NACIONAL

1.- Características:
La letra oficial del Himno Nacional será el texto de la canción compuesta por Vicente López y Planes, sancionado por la Soberana Asamblea General Constituyente de las Provincias Unidas del Río de la Plata, el 11 de mayo de 1813 y comunicado con fecha 12 de mayo del mismo año por el Triunvirato al Gobernador Intendente de la Provincia. La música será la versión editada por Juan Pedro Esnaola en 1860 con el título “Himno Nacional Argentino”, música del maestro Blas Parera. Con relación a la misma se observan las siguientes indicaciones:
Solo se cantarán la primera y última cuarteta y el coro. En cuanto a la tonalidad, adoptar la de Si bemol que determina para la parte del canto el registro adecuado a la generalidad de las voces.
     Reducir a una sola voz la parte del canto.
     Dar forma rítmica al grupo correspondiente a la palabra “vivamos”.
     Conservar los compases que interrumpen la estrofa, pero sin ejecutarlos.

2.- Tratamiento y uso
Solamente se entonará el Himno Nacional en los Actos que presida la Bandera Nacional.
En todos los actos escolares que corresponda entonar el Himno Nacional lo será por la totalidad de los asistentes, sin exclusión alguna.
Todos los asistentes permanecerán de pie. Los alumnos mantendrán correcta posición de firmes.
Todos los asistentes aplaudirán a su término, excepto el abanderado y sus escoltas. Al iniciarse la introducción, la bandera de ceremonia será colocada en la cuja por el abanderado y permanecerá en ella hasta el término del mismo.
Los himnos de países extranjeros solamente se entonarán en los actos que presida la Bandera Nacional de ceremonia y la del país al que pertenezca el Himno.
Al iniciarse su introducción la Bandera Nacional y la extranjera serán colocadas en la cuja y permanecerán en ella hasta el término del mismo. Todos los asistentes permanecerán de pie. Los alumnos mantendrán correcta posición de firmes. Todos los asistentes aplaudirán a su término, excepto el abanderado y sus escoltas.


  Resolución Ministerial 1818/84


Modificar el ultimo párrafo del punto Bandera Nacional B. 2 de la Resolución 1635/78 el que quedara redactado de la siguiente manera: “Los alumnos no podrán renunciar a este honor salvo por razones de carácter religioso y o cultos reconocidos por el Estado Nacional e inscriptos en el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de la Nación. Extiéndese la aplicación de este principio a la veneración, ostentación o aportación del Escudo Nacional, escarapela o distintivos con los colores patrios y la entonación del Himno Nacional.”







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