Código de Ética de las Relaciones Públicas

Código de Atenas

Fue aprobado en Atenas, en mayo de 1965, por la Asamblea general de la IPRA y por la Asamblea general del Centro Europeo de Relaciones Públicas el 11 de mayo de 1965. Lo han adoptado todos los países que integran la Confederación Europea de Relaciones Públicas, CERP.

" Considerando que todos los países miembros de la O.N.U han aceptado respetar su carta proclamando su fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana... y que, por este motivo, así como por la naturaleza misma de su profesión, los expertos en Relaciones Públicas de esos países deben comprometerse a conocer y respetar los principios contenidos en esta carta.
Considerando que el hombre, además de sus Derechos tiene necesidades que no son solamente de orden físico o material, sino también de orden intelectual, moral y social, y que el ser humano puede realmente gozar de sus derechos en la medida que estas necesidades (en lo que tienen de esencial) están satisfechas;
Considerando que los expertos en relaciones públicas pueden contribuir ampliamente, en el ejercicio de su profesión, según la manera de ejercerla, a satisfacer estas necesidades intelectuales, morales y sociales de los hombres;
Considerando, finalmente, que la utilización de las técnicas que permiten entrar en contacto simultáneamente con millones de individuos, da a los expertos en relaciones públicas un poder que debe ser limitado por el respecto a una estricta moral;
Por todas estas razones las Asociaciones de Relaciones públicas que suscriben declaran: que adoptan como carta moral los principios del código de ética que se establecen a continuación, y que toda violación de este código por uno de sus miembros en el ejercicio de su profesión siempre y cuando sea probada ante la junta se considerará como falta grave que lleva consigo una sanción adecuada.
En consecuencia, todo miembro de estas asociaciones debe esforzarse:
1. Por contribuir a la realización de condiciones morales y culturales que permiten al hombre desarrollarse y gozar de los derechos imprescriptibles que le son reconocidos por la Declaración Universal de los Derechos del Hombre.
2. Por crear estructuras y los canales de comunicación que, al favorecer la libre circulación de las informaciones esenciales, permiten a cada miembro del grupo sentirse informado, interesado, responsable y solidario.
3. Por comportase en todas las ocasiones y en cualquier circunstancia de manera y obtenga la confianza de aquellos con quienes está en contacto.
4. Por tener en cuenta que, dado el carácter público de su profesión, su comportamiento, incluso el privado, repercutirá sobre los juicios que se emitan acerca de la profesión en su conjunto.

Deben comprometerse:

5. A respetar en el ejercicio de su profesión, los principios y las reglas morales de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre.
6. A respetar y salvaguardar la dignidad de la persona humana y a reconocer a cada individuo el derecho a formarse su propio juicio por si mismo.
7. A crear condiciones morales, psicológicas e intelectuales del verdadero diálogo, y a reconocer a las partes en litigio el derecho de exponer su pretensión y de expresar su punto de vista.
8. A actuar, en todas las circunstancias, de manera que se tengan en cuenta los intereses respectivos de las partes afectadas: tanto los de la organización que utiliza sus servicios, como los relativos a los públicos interesados.
9. A respetar sus promesas y sus compromisos que deben ser formulados siempre en términos que no se presten a ninguna confusión y a obrar honesta y lealmente en todas las ocasiones, a fin de mantener la confianza de sus cliente o empresarios, actuales o anteriores, y del conjunto de los públicos afectados por sus acciones.

Debe negarse:

10. A subordinar la verdad a otros imperativos
11. A difundir informaciones que no se basen en hechos comprobados y comprobables.
12. A prestar su colaboración a toda empresa o acción que atente a la moral, a la honestidad o a al dignidad e integridad de la persona humana.
13. A utilizar todo método, medio o técnica que tienda a crear motivaciones inconscientes que, privando al individuo de su libre arbitrio, le impedirán ser responsable de sus actos.



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